jajaja fue buenisimo! amo mi facultad!
estoy encarando un proyecto sobre un cuento ke esta mas abajo, "primer amor" ke lo estoy usando para un tp, leando y vean cuan cruel es... mi profesor se entusiasmo y termino contando cosas tan morbosas ke kede toda chikita pensando ke mi idea era una cagada!
si, si! amo a mi profesor Charly!
miércoles, noviembre 08, 2006
lunes, noviembre 06, 2006
martes, septiembre 05, 2006
Lo uLTiMo (a pedido de la facu)
Se despierta todas las mañanas de su vida esperando que suene el teléfono. Mira si alguien le mando una carta. Revisa su correo electrónico para ver si alguien lo recordó.
Desayuna todas las mañanas pensando en que nadie lo ha recordado. Se pregunta repetidas veces el porque de tal situación. El siempre ha ayudado a todos sus amigos, nunca ha terminado mal ninguna relación amorosa, aunque sean contadas las que tuvo. Su familia nunca le cuestiono nada, es más, siempre lo apoyo. Sin embargo nadie le escribe, nadie lo llama, nadie lo recuerda.
Pero esa mañana de otoño todo cambio. En lo habitual de su rutina algo cambio el desayuno. Una carta le había llegado. Ahora que alguien le había escrito no se animaba a leer el contenido. El sobre lo decía claro, era para el, pero no encontró ningún nombre, ni una pista sobre quien se la escribía. Después de juguetear un largo rato decidió abrirla. En la misma se encontraba una hoja blanca que decía: “Estimado Señor: Queremos informarle que la señorita Nidia Langelo ha fallecido a causa de un accidente automovilístico y le ha heredado una gran suma de dinero. Le rogamos se dirija al estudio de abogados con su representante legal para realizar dicha transferencia.” Unos renglones más abajo se encontraban el nombre del abogado que le escribía y la dirección correspondiente, así también la fecha en que se lo esperaba.
Le costo recordar a Nidia, una vieja amiga, pero la noticia no lo afecto. Sus amigos fallecidos lo recordaban de alguna manera, pero los vivos no.
Intento imaginar como seria el día en el que el muriera. Si cuando sus allegados se enteraran alguno lloraría, alguno lo recordaría, si iría mucha gente a su funeral. Si alguien le haría una placa en su honor. La angustia lo invadió, no podía imaginar que tanta gente que lo rodeaba no estuviese en ese momento. Si nunca nadie se enojo con el, si nunca alguien le hizo una sola critica. Todos iban a recordarlo, todos iban a llorarlo, todos se iban a mortificar por no haberlo recordado. En ese momento sin mucho pensarlo busco el arma que tenia escondida bajo el pretexto de “es por seguridad”, la puso sobre su frente y disparo. Murió, pensando en las lágrimas de aquellos que no lo habían recordado.
Desayuna todas las mañanas pensando en que nadie lo ha recordado. Se pregunta repetidas veces el porque de tal situación. El siempre ha ayudado a todos sus amigos, nunca ha terminado mal ninguna relación amorosa, aunque sean contadas las que tuvo. Su familia nunca le cuestiono nada, es más, siempre lo apoyo. Sin embargo nadie le escribe, nadie lo llama, nadie lo recuerda.
Pero esa mañana de otoño todo cambio. En lo habitual de su rutina algo cambio el desayuno. Una carta le había llegado. Ahora que alguien le había escrito no se animaba a leer el contenido. El sobre lo decía claro, era para el, pero no encontró ningún nombre, ni una pista sobre quien se la escribía. Después de juguetear un largo rato decidió abrirla. En la misma se encontraba una hoja blanca que decía: “Estimado Señor: Queremos informarle que la señorita Nidia Langelo ha fallecido a causa de un accidente automovilístico y le ha heredado una gran suma de dinero. Le rogamos se dirija al estudio de abogados con su representante legal para realizar dicha transferencia.” Unos renglones más abajo se encontraban el nombre del abogado que le escribía y la dirección correspondiente, así también la fecha en que se lo esperaba.
Le costo recordar a Nidia, una vieja amiga, pero la noticia no lo afecto. Sus amigos fallecidos lo recordaban de alguna manera, pero los vivos no.
Intento imaginar como seria el día en el que el muriera. Si cuando sus allegados se enteraran alguno lloraría, alguno lo recordaría, si iría mucha gente a su funeral. Si alguien le haría una placa en su honor. La angustia lo invadió, no podía imaginar que tanta gente que lo rodeaba no estuviese en ese momento. Si nunca nadie se enojo con el, si nunca alguien le hizo una sola critica. Todos iban a recordarlo, todos iban a llorarlo, todos se iban a mortificar por no haberlo recordado. En ese momento sin mucho pensarlo busco el arma que tenia escondida bajo el pretexto de “es por seguridad”, la puso sobre su frente y disparo. Murió, pensando en las lágrimas de aquellos que no lo habían recordado.
jueves, abril 27, 2006
PaLaBRaS...
alguien lee esto realmente??
--*--
Pude –o quise- olvidarme sé ciertas cosas, no lo sé con certeza. Aquellos que alguna vez borraron algo de sus mentes, así como lo hice yo, bienvenidos sean al paraíso del olvido! Pero tengo razones hoy para recordar, para recordar que estoy viva, si, una vez me olvide de ello, y hasta intente jugar con ese limite. ¿Qué limite te estarás preguntando? Ese finito que hay entre acá y allá, pero qué acá, quien considera el acá como estar vivo...
Yo creí que olvidar iba a hacerme vivir, pero no fue así. En este paraíso de gente que borramos las huellas del dolor se muere siempre un poco más. Se pierde la esencia de quien sos, él sin sentido del olvido sabe amargo.
Pero, lograr vivir con tantos recuerdos, no es fácil. Este mundo te rodea de pasados, de presentes y futuros. Un pasado que es presente y un presente que es futuro. Un presente que será pasado y un futuro que será presente para otra vez dar un paso atrás y volverse pasado. Un continuo, de por mas molesto.
Te invade. ¿Lo sentís? Te penetra hasta los huesos. Te va retorciendo hasta quitarte el aliento, pero no te asustes, cuando es pasado es otra cosa. Pero no lo olvides, porque puede volver a pasar.
De qué entonces sirve olvidar. De nada. Recordar quien fuiste, por donde anduviste, como lo hiciste, porque lo hiciste, te lleva a cambiar el presente.
¿Pero qué pasa cuando el presente no nos pertenece? Que problema. Te lo simplifico, no bebes, no fumas, no te drogas, sos el típico modelo de nena bien, ejemplar, que nunca fallo, pero un día salís a la calle y ahí, justo frente a tus ojos, y aunque los cierres fuerte no va a cambiar, se encuentra la persona que le va a poner fin a tu vida. De qué sirvió ser tan perfecta si vino otra persona y té quito todo.
Ahora, podes pensarlo de otra forma. ¿No te parece? Sos tan perfecta que te ahogas, pero sin embargo aparece alguien, no importa la edad, el sexo, su raza, menos su religión, de donde viene ni hacia donde va. Pero te abraza de tal manera que sentís que podes volar el mundo de este a oeste, de norte a sur y no parar. Esa persona que te envuelve y te hace soñar, donde no importa si bebes, fumas o consumís, esa persona también puede cambiarte la vida.
¿En donde me situare yo? ¿Seré de lo que alguien olvida, seré parte de un recuerdo? ¿Seré aquella persona que envuelve y hace magia o quitare esperanzas? ¿Quién sabe uno a qué vino a este mundo? ¿Quién sabe por que estoy acá, o para qué? Si esto tendrá sentido, si mis imaginarios algún día los lograre o si quedare anclada en un lugar de poco valor. Si me ahogare en un vaso de agua o nadare en el más grande océano. Si daré luz o me alimentare de oscuridades. Tantas preguntas y una sola respuesta. Porque sí. Porque no hay porque preguntarse, porque al fin y al cabo solo pasamos por acá para dejar nada. O todo aquello que algún día se transformara en nada. Porque el recuerdo no es eterno.
Aquellos que te conocieron, aquellos que alguna vez te recordaron, sabe van a morir, y la cadena no tendrá mas sentidos. Siempre morirás, en cuerpo, alma y recuerdo.
--*--
Pude –o quise- olvidarme sé ciertas cosas, no lo sé con certeza. Aquellos que alguna vez borraron algo de sus mentes, así como lo hice yo, bienvenidos sean al paraíso del olvido! Pero tengo razones hoy para recordar, para recordar que estoy viva, si, una vez me olvide de ello, y hasta intente jugar con ese limite. ¿Qué limite te estarás preguntando? Ese finito que hay entre acá y allá, pero qué acá, quien considera el acá como estar vivo...
Yo creí que olvidar iba a hacerme vivir, pero no fue así. En este paraíso de gente que borramos las huellas del dolor se muere siempre un poco más. Se pierde la esencia de quien sos, él sin sentido del olvido sabe amargo.
Pero, lograr vivir con tantos recuerdos, no es fácil. Este mundo te rodea de pasados, de presentes y futuros. Un pasado que es presente y un presente que es futuro. Un presente que será pasado y un futuro que será presente para otra vez dar un paso atrás y volverse pasado. Un continuo, de por mas molesto.
Te invade. ¿Lo sentís? Te penetra hasta los huesos. Te va retorciendo hasta quitarte el aliento, pero no te asustes, cuando es pasado es otra cosa. Pero no lo olvides, porque puede volver a pasar.
De qué entonces sirve olvidar. De nada. Recordar quien fuiste, por donde anduviste, como lo hiciste, porque lo hiciste, te lleva a cambiar el presente.
¿Pero qué pasa cuando el presente no nos pertenece? Que problema. Te lo simplifico, no bebes, no fumas, no te drogas, sos el típico modelo de nena bien, ejemplar, que nunca fallo, pero un día salís a la calle y ahí, justo frente a tus ojos, y aunque los cierres fuerte no va a cambiar, se encuentra la persona que le va a poner fin a tu vida. De qué sirvió ser tan perfecta si vino otra persona y té quito todo.
Ahora, podes pensarlo de otra forma. ¿No te parece? Sos tan perfecta que te ahogas, pero sin embargo aparece alguien, no importa la edad, el sexo, su raza, menos su religión, de donde viene ni hacia donde va. Pero te abraza de tal manera que sentís que podes volar el mundo de este a oeste, de norte a sur y no parar. Esa persona que te envuelve y te hace soñar, donde no importa si bebes, fumas o consumís, esa persona también puede cambiarte la vida.
¿En donde me situare yo? ¿Seré de lo que alguien olvida, seré parte de un recuerdo? ¿Seré aquella persona que envuelve y hace magia o quitare esperanzas? ¿Quién sabe uno a qué vino a este mundo? ¿Quién sabe por que estoy acá, o para qué? Si esto tendrá sentido, si mis imaginarios algún día los lograre o si quedare anclada en un lugar de poco valor. Si me ahogare en un vaso de agua o nadare en el más grande océano. Si daré luz o me alimentare de oscuridades. Tantas preguntas y una sola respuesta. Porque sí. Porque no hay porque preguntarse, porque al fin y al cabo solo pasamos por acá para dejar nada. O todo aquello que algún día se transformara en nada. Porque el recuerdo no es eterno.
Aquellos que te conocieron, aquellos que alguna vez te recordaron, sabe van a morir, y la cadena no tendrá mas sentidos. Siempre morirás, en cuerpo, alma y recuerdo.
martes, abril 11, 2006
ReDaCCioN PaRa eL IUNA.
Un cuento sobre otro cuento... "intimidad" y aca va el mio!
Siempre supe, alguien iba a morir en manos de ese cuchillo.
Estoy casada, por segunda vez. Tengo hijos, una familia típica, común. Vivimos tranquilamente al oeste del estado. Cada dos por tres llegan cartas que atormentan mis días. Mi ex marido, escritor, dispuesto a publicar algún nuevo capitulo de nuestras vidas pasadas es quien me escribe. En sus cartas envía recortes sobre notas que le han hecho o simplemente lo que publican sobre él. No me deja olvidarlo.
La ultima vez que visito mi casa hablamos mucho, y recuerdo su mirada cuando le recordé el día en que quise matarlo, cuando lo amenace con un cuchillo, el cual él me arrebato evadiendo el hecho. Su mirada, igual a la de tantos años atrás, transmitía cierto agrado por las situaciones extremas. Si vino en busca de perdón realmente no lo sé, pero más tarde en un viaje al centro de la ciudad vi los carteles con las nuevas publicaciones de su libro titulado “Intimidad: mi ex mujer y el cuchillo”. Supe de inmediato que nuevamente había usado nuestras vidas para su exitosa literatura y ahí estaba yo, con mis diálogos, mis expresiones y todo lo que había sucedido puertas cerradas en mi casa. No vino a pedir perdón entonces, vino por una nueva publicación, y el cuchillo la pareció demasiado bueno para omitirlo.
Me enoje tanto que mi vida empezó a desmoronarse. Cuando mi marido leyó el libro, porque a menudo lo hacia, sabia que siempre había algo sobre mí en cada nueva historia, los cuestionamientos sobre su visita se hicieron un hecho habitual. Si, debo admitir que no le había contado nada. No por miedo, no por ocultarlo, sino porque me parecía que no tenia sentido. No podía explicar bien él porque de aquella omisión, así que mi marido decidió que no iba a hablarme hasta encontrar una respuesta que lo satisficiera. Él sospechaba cosas que no entraban en mi cabeza. ¿Infidelidad? Una de las primeras preguntas que me hizo. Cómo explicarle que eso no podía pasar por mi cabeza con tanto rencor dentro mío. Pero el enojo y las dudas de mi marido se hacían mas presentes a cada instante.
Pasaron los meses y la situación empeoraba. Cada semana llegaba alguna nueva carta con diferentes recortes, había sido el libro más exitoso de mí ex marido. Maldigo el día en que le recordé el cuchillo. Mi marido reprochaba cada carta, cada una de ellas era el detonador de una nueva discusión.
Casi un año mas tarde, cuando la situación me desbordaba, alguien llamo a la puerta. Pensando en que podía ser el correo, o algún vecino, atendí con total soltura. Y ahí estaba él. Me quede inmóvil al verlo, traía algo envuelto en su mano. Sin expresión alguna, extendió el brazo y me alcanzo el paquete que llevaba, “te traje el cuchillo” dijo como si nada pasara, como si no recordara el odio con que había poseído aquella arma y lo había amenazado. Lo tome entre mis manos y mi mirada pasaba del paquete a sus ojos, los cuales no daban respuesta, los cuales me miraban, ahora con intriga, sensibilidad, respeto. Te amo, nunca quise tus historias, solo tu respeto y amor, me dijo. Y como si esas palabras no hubiesen existido dio media vuelta y se fue. Perpleja estaba que no pude decir nada. Cerré la puerta detrás de mí y me senté justo en la entrada a pensar en que había sido todo eso. Un torbellino de recuerdos comenzaron a invadirme. Desarme el paquete y ahí estaba, era el mismo cuchillo, pude sentir el odio del día en que intente usarlo. Comencé a llorar, apretando con fuerza el filo de aquel montón de recuerdos. Estaba sangrando, pero no sentía el dolor. Intentaba pensar como habría sido todo si hubiese utilizado ese cuchillo hacia años frente a mí ex marido. Dónde habría de estar ahora, qué hubiese pasado conmigo. Los recuerdos, los sentimientos, el amor, el odio, el rencor, todo se juntaba en mi cabeza, no podía evitar él seguir apretando con violencia, como si eso me tranquilizara, como si eso me aliviara las penas, el dolor, el alma. Me di cuenta que el cuchillo empezaba a deslizarse mas allá de mis manos ensangrentadas, pasaba lentamente por mis muñecas, por mis brazos y en cada roce del frió metal con mi piel la angustia cesaba y sentía que podía perdonar cada acto de mi marido y de mí ex marido. Ellos no tenían la culpa, la culpa era mía, yo seguía amando mi pasado y aquel cuchillo me lo demostraba.
Cuando por fin me di cuenta de todo, era tarde, estaba tendida en el suelo, casi sin respirar, ahogada en un mar de sangre. Me lleve conmigo aquel secreto de amor y todo un perdón.
Siempre supe, alguien iba a morir en manos de ese cuchillo.
Estoy casada, por segunda vez. Tengo hijos, una familia típica, común. Vivimos tranquilamente al oeste del estado. Cada dos por tres llegan cartas que atormentan mis días. Mi ex marido, escritor, dispuesto a publicar algún nuevo capitulo de nuestras vidas pasadas es quien me escribe. En sus cartas envía recortes sobre notas que le han hecho o simplemente lo que publican sobre él. No me deja olvidarlo.
La ultima vez que visito mi casa hablamos mucho, y recuerdo su mirada cuando le recordé el día en que quise matarlo, cuando lo amenace con un cuchillo, el cual él me arrebato evadiendo el hecho. Su mirada, igual a la de tantos años atrás, transmitía cierto agrado por las situaciones extremas. Si vino en busca de perdón realmente no lo sé, pero más tarde en un viaje al centro de la ciudad vi los carteles con las nuevas publicaciones de su libro titulado “Intimidad: mi ex mujer y el cuchillo”. Supe de inmediato que nuevamente había usado nuestras vidas para su exitosa literatura y ahí estaba yo, con mis diálogos, mis expresiones y todo lo que había sucedido puertas cerradas en mi casa. No vino a pedir perdón entonces, vino por una nueva publicación, y el cuchillo la pareció demasiado bueno para omitirlo.
Me enoje tanto que mi vida empezó a desmoronarse. Cuando mi marido leyó el libro, porque a menudo lo hacia, sabia que siempre había algo sobre mí en cada nueva historia, los cuestionamientos sobre su visita se hicieron un hecho habitual. Si, debo admitir que no le había contado nada. No por miedo, no por ocultarlo, sino porque me parecía que no tenia sentido. No podía explicar bien él porque de aquella omisión, así que mi marido decidió que no iba a hablarme hasta encontrar una respuesta que lo satisficiera. Él sospechaba cosas que no entraban en mi cabeza. ¿Infidelidad? Una de las primeras preguntas que me hizo. Cómo explicarle que eso no podía pasar por mi cabeza con tanto rencor dentro mío. Pero el enojo y las dudas de mi marido se hacían mas presentes a cada instante.
Pasaron los meses y la situación empeoraba. Cada semana llegaba alguna nueva carta con diferentes recortes, había sido el libro más exitoso de mí ex marido. Maldigo el día en que le recordé el cuchillo. Mi marido reprochaba cada carta, cada una de ellas era el detonador de una nueva discusión.
Casi un año mas tarde, cuando la situación me desbordaba, alguien llamo a la puerta. Pensando en que podía ser el correo, o algún vecino, atendí con total soltura. Y ahí estaba él. Me quede inmóvil al verlo, traía algo envuelto en su mano. Sin expresión alguna, extendió el brazo y me alcanzo el paquete que llevaba, “te traje el cuchillo” dijo como si nada pasara, como si no recordara el odio con que había poseído aquella arma y lo había amenazado. Lo tome entre mis manos y mi mirada pasaba del paquete a sus ojos, los cuales no daban respuesta, los cuales me miraban, ahora con intriga, sensibilidad, respeto. Te amo, nunca quise tus historias, solo tu respeto y amor, me dijo. Y como si esas palabras no hubiesen existido dio media vuelta y se fue. Perpleja estaba que no pude decir nada. Cerré la puerta detrás de mí y me senté justo en la entrada a pensar en que había sido todo eso. Un torbellino de recuerdos comenzaron a invadirme. Desarme el paquete y ahí estaba, era el mismo cuchillo, pude sentir el odio del día en que intente usarlo. Comencé a llorar, apretando con fuerza el filo de aquel montón de recuerdos. Estaba sangrando, pero no sentía el dolor. Intentaba pensar como habría sido todo si hubiese utilizado ese cuchillo hacia años frente a mí ex marido. Dónde habría de estar ahora, qué hubiese pasado conmigo. Los recuerdos, los sentimientos, el amor, el odio, el rencor, todo se juntaba en mi cabeza, no podía evitar él seguir apretando con violencia, como si eso me tranquilizara, como si eso me aliviara las penas, el dolor, el alma. Me di cuenta que el cuchillo empezaba a deslizarse mas allá de mis manos ensangrentadas, pasaba lentamente por mis muñecas, por mis brazos y en cada roce del frió metal con mi piel la angustia cesaba y sentía que podía perdonar cada acto de mi marido y de mí ex marido. Ellos no tenían la culpa, la culpa era mía, yo seguía amando mi pasado y aquel cuchillo me lo demostraba.
Cuando por fin me di cuenta de todo, era tarde, estaba tendida en el suelo, casi sin respirar, ahogada en un mar de sangre. Me lleve conmigo aquel secreto de amor y todo un perdón.
martes, enero 24, 2006
FoToS...
Fotos, amarillas y no tanto, recuerdos plasmados en papel –o en un .jpg- instantes captados ajenos a nuestra visión o tal cual lo veíamos los dos, los tres o solo yo. Un recuerdo de aquellos momentos que pasamos como queríamos y donde queríamos. A nuestra manera, sin preocuparnos que decían los demás. Cada uno a su tiempo, aunque la cámara eso no lo entendiera… no sabe de tiempos, no sabe de espacios, no sabe de sentimientos. Pero eso que te deja te remite.
Tomo la primera y nos veo abrasados y recuerdo hasta el perfume del ambiente. La foto no tiene fecha, tampoco la recuerdo con exactitud, pero por ciertos detalles puedo tirar una estimativa. Y comienzo a recrear la escena en mi mente. Tomo la que le sigue y nos veo besándonos, comienzo a recordar cada instante del momento, la piel comienza a erizarse y ahí estamos… besándonos, reconociéndonos, tocándonos, humedeciéndonos… esas son las fotos que ocultaste, las que ya no queres recordar.
Veo mis fotos, tus fotos, nuestras fotos en tus manos y me enojo, me entristece, me duele saberte ausente.
Tomo la primera y nos veo abrasados y recuerdo hasta el perfume del ambiente. La foto no tiene fecha, tampoco la recuerdo con exactitud, pero por ciertos detalles puedo tirar una estimativa. Y comienzo a recrear la escena en mi mente. Tomo la que le sigue y nos veo besándonos, comienzo a recordar cada instante del momento, la piel comienza a erizarse y ahí estamos… besándonos, reconociéndonos, tocándonos, humedeciéndonos… esas son las fotos que ocultaste, las que ya no queres recordar.
Veo mis fotos, tus fotos, nuestras fotos en tus manos y me enojo, me entristece, me duele saberte ausente.
miércoles, diciembre 28, 2005
(?)
Hace cuanto no subo nada aca? hace mucho... si deje de escribir? a veces siento ke si, ke cuando estoy bien, justo en ese punto donde logro el ekilibrio dejo de poder sacar mis ideas afuera... pero es verdad ke a veces el ekilibrio se rompe... y es ahi cuando las ideas empiezan a fluir de una manera incontrolable... y tengo muchos momentos de esos... pero ke hago con lo ke escribo... lo miro, lo leo una y otra vez, pero cai en el inconformismo de ke nada me gusta...
Hace mas de 4 meses las cosas empezaron a cambiar de a pokito, desde ese momento creo ke el mal estar se llevo el momento ke tenia con mis hojas... pero no me kejo... estoy feliz... aunke me gustaria poder re-encontrarme con mis noches de largas escrituras ke odiaba... o se piensan ke lo ke publico es nada mas ke lo ke escribo? jaja... no, tengo millones de boludeces ke detesto y algunas ke me dan demasiado pudor... y no las publico...
pero espero encontrar mi tiempo para volver aca.............
--*--
Encontre algo... revisando las cosas ke tengo... algo hay... y aca va... ke sea lo ke dios kiera... jaja!
Un día caí en el conformismo. Hoy vomito (palabra ya recurrente en mi) un Bariloche 1600 Km., un Rosario 300 Km., un España demasiados Km. y mas… Desato aquel conformismo odioso en el que me enrede, en el que me senté a esperar que la vida me aplastara lo mas rápido posible.
Me enorgullecí al verme levantarme despacio, al darme cuanta que por suerte, casualidad o como quieras llamarlo me pude levantar. Sigo cargando esa piedra en mi, aquella a la que hace varios años ya le puse nombre, la que me tiro de golpe, pero el peso no es el mismo… Mantiene su forma, tan gris y brillante, tan indefinida, pero su peso… aquel karma que me habito, hoy desapareció con solo la sonrisa del que me hizo bautizarla. Me pude mirar por fin, tuve que sacar aquella masa amorfa de mi frente para poder encontrarme reflejada en algún lado, pero costo mucho menos de lo que imagine. Cuando por fin me encontré no lo pude creer, como había cambiado, había mutado de forma inimaginable. No solo había cambiado mi cuerpo, el cual ya no poseía aquella esbelta figura que escondía entre grandes prendas, la actitud era diferente, ahora la piedra no me manejaba a mi, ahora tenia el control de ella en mis manos. No podía creerlo.
Un día me dijeron que era mala, que era mejor tenerme de amiga que de enemiga, rencorosa y vengativa, puede ser, no lo se, sepan comprender que no era yo la que manejaba el asunto, estaba atrapada, era gris e indefinida. Soy mala, lo admito, soy como una madre cuidando a sus crías, tengo mis ángeles, mis amores, mis pasiones y cuido de ellas mas que de mi misma. Soy también todo aquello que nunca me dijeron. Pero los recuerdos –como bien ya saben- tienen una sección en mi mente, un lugar privilegiado, no olvido, aunque a veces sea lo que mas desee. Y a veces ellos juegan tan en contra como la piedra. Pueden ser de lo mas maravilloso que haya existido, pero también pueden hacer brotar toda esa miseria de la humanidad, arrancar el sentimiento, deshojar la moral y atacar sin aviso. Pero no me teman, porque aprendí a reconstruir sentimientos y a manejar la moral.
Hace mas de 4 meses las cosas empezaron a cambiar de a pokito, desde ese momento creo ke el mal estar se llevo el momento ke tenia con mis hojas... pero no me kejo... estoy feliz... aunke me gustaria poder re-encontrarme con mis noches de largas escrituras ke odiaba... o se piensan ke lo ke publico es nada mas ke lo ke escribo? jaja... no, tengo millones de boludeces ke detesto y algunas ke me dan demasiado pudor... y no las publico...
pero espero encontrar mi tiempo para volver aca.............
--*--
Encontre algo... revisando las cosas ke tengo... algo hay... y aca va... ke sea lo ke dios kiera... jaja!
Un día caí en el conformismo. Hoy vomito (palabra ya recurrente en mi) un Bariloche 1600 Km., un Rosario 300 Km., un España demasiados Km. y mas… Desato aquel conformismo odioso en el que me enrede, en el que me senté a esperar que la vida me aplastara lo mas rápido posible.
Me enorgullecí al verme levantarme despacio, al darme cuanta que por suerte, casualidad o como quieras llamarlo me pude levantar. Sigo cargando esa piedra en mi, aquella a la que hace varios años ya le puse nombre, la que me tiro de golpe, pero el peso no es el mismo… Mantiene su forma, tan gris y brillante, tan indefinida, pero su peso… aquel karma que me habito, hoy desapareció con solo la sonrisa del que me hizo bautizarla. Me pude mirar por fin, tuve que sacar aquella masa amorfa de mi frente para poder encontrarme reflejada en algún lado, pero costo mucho menos de lo que imagine. Cuando por fin me encontré no lo pude creer, como había cambiado, había mutado de forma inimaginable. No solo había cambiado mi cuerpo, el cual ya no poseía aquella esbelta figura que escondía entre grandes prendas, la actitud era diferente, ahora la piedra no me manejaba a mi, ahora tenia el control de ella en mis manos. No podía creerlo.
Un día me dijeron que era mala, que era mejor tenerme de amiga que de enemiga, rencorosa y vengativa, puede ser, no lo se, sepan comprender que no era yo la que manejaba el asunto, estaba atrapada, era gris e indefinida. Soy mala, lo admito, soy como una madre cuidando a sus crías, tengo mis ángeles, mis amores, mis pasiones y cuido de ellas mas que de mi misma. Soy también todo aquello que nunca me dijeron. Pero los recuerdos –como bien ya saben- tienen una sección en mi mente, un lugar privilegiado, no olvido, aunque a veces sea lo que mas desee. Y a veces ellos juegan tan en contra como la piedra. Pueden ser de lo mas maravilloso que haya existido, pero también pueden hacer brotar toda esa miseria de la humanidad, arrancar el sentimiento, deshojar la moral y atacar sin aviso. Pero no me teman, porque aprendí a reconstruir sentimientos y a manejar la moral.
martes, octubre 18, 2005
Podria pensar un titulo... pero lo unico ke se me viene a la mente es su nombre...
Me recorres en silencio pero ahora si conozco tu nombre... me miras y reconozco tu mirada... oigo mi nombre en tus labios y me siento libre de pecado. Sé que por primera vez no hay otros y lo siento así, me nace desde el centro de mí estomago... lo siento como se mueve en mi garganta, puedo darme cuenta del nudo que se me hace al poder deletrear una frase de sinceridad plena que esta vez me deja respirar.
En ese instante, en ese segundo de éxtasis total nos encontramos sumergidos en un paraíso que solía resultarnos ajeno, nos encontramos sin darnos cuenta que no éramos el uno para el otro hechos a la medida de sanar heridas, nos dimos cuenta que teníamos todo un amplio lugar para poder herir, donde las “viejas heridas” ya no existían, ni el pasado ni el recuerdo. Pero teníamos noción de que ese espacio no lo queríamos herir. Ese espacio lo habíamos destinado para un nuevo sentido, para poder llenarlo de marcas, de recuerdos felices, de sueños por los que luchar, por un día de la mano, por una noche bajo las estrellas por un gritar hasta que el aliento no pueda dejar escapar una sola gota mas de aire un te amo sentido.
Me diste tu mano, y volví a enamorarme de ella. Me diste un beso y nunca mas los voy a poder olvidar, me diste tu confianza y espero nunca destruirla. Pero sobre todas las cosas me diste tu corazón, el que sin dudarlo cambie por el mío, y que juntos pudieran latir a la par...
Y hoy estoy acá, escribiendo una vez más palabras que nunca sé donde van a terminar, una historia que solo podemos construir nosotros, una paz que intenta no derrumbarse sobre los pies de otros... una mirada perdida que cada tanto me recuerda que me distraje en el recuerdo de su mirada... una pasión que galopa solo a su lado...
Y hoy no puedo escribir un final triste... porque no me lo puedo imaginar, quizá mas no quiera que no pueda... me perdí...
En ese instante, en ese segundo de éxtasis total nos encontramos sumergidos en un paraíso que solía resultarnos ajeno, nos encontramos sin darnos cuenta que no éramos el uno para el otro hechos a la medida de sanar heridas, nos dimos cuenta que teníamos todo un amplio lugar para poder herir, donde las “viejas heridas” ya no existían, ni el pasado ni el recuerdo. Pero teníamos noción de que ese espacio no lo queríamos herir. Ese espacio lo habíamos destinado para un nuevo sentido, para poder llenarlo de marcas, de recuerdos felices, de sueños por los que luchar, por un día de la mano, por una noche bajo las estrellas por un gritar hasta que el aliento no pueda dejar escapar una sola gota mas de aire un te amo sentido.
Me diste tu mano, y volví a enamorarme de ella. Me diste un beso y nunca mas los voy a poder olvidar, me diste tu confianza y espero nunca destruirla. Pero sobre todas las cosas me diste tu corazón, el que sin dudarlo cambie por el mío, y que juntos pudieran latir a la par...
Y hoy estoy acá, escribiendo una vez más palabras que nunca sé donde van a terminar, una historia que solo podemos construir nosotros, una paz que intenta no derrumbarse sobre los pies de otros... una mirada perdida que cada tanto me recuerda que me distraje en el recuerdo de su mirada... una pasión que galopa solo a su lado...
Y hoy no puedo escribir un final triste... porque no me lo puedo imaginar, quizá mas no quiera que no pueda... me perdí...
sábado, septiembre 24, 2005
a VoS....
Me pare cientos de veces frente al abismo… lo mire con tanto deseo y nunca supe porque no salte. Jugué con diferentes filos sobre mi piel… y nunca supe porque no corte profundo. Arme pirámides de pastillas tirando la “botellita” por si o por no y aunque siempre fue si, nunca las tome. Y hoy estoy acá, admirando mis dudas, agradeciendo la segunda oportunidad que me ella me dio.
Por un momento no lo creí. Cerré los ojos e intente verlo desde afuera y todo siempre era irreal. No podía conectar aquella imagen con tu voz. Decías que te quería besar sin casi conocerte… y pensar que ahora tus besos son mi alimento. Se me eriza la piel al pensarte, me tiemblan las piernas al besarte, me brillan los ojos al mirarte.
Pensar que un año atrás la vida jugaba una ruleta rusa sin piedad, atada a un pasado que no me dejaba respirar, que intentaba hundirme siempre un metro mas profundo. Y ahora todo cambio, en tan poco tiempo, en un simple abrir y cerrar de ojos. Ahora te tengo a mi lado y no podría explicar como paso… aunque… importa? Solo se que no quiero soltarte, ni quiero que me sueltes, no deseo alejarme, menos aun que te alejes.
Alucine esa noche de “café mentira” con esas miradas tímidas y casi obvias… con tan poco espacio que era un infinito eterno. Pasos discontinuos de evasivas, de palabras incomodas, de un stop en una esquina, de una mirada única y un beso mágico.
Ame esa noche de copas donde aunque casi sin pensarlo nos casamos en un juego que nunca voy a olvidar.
Podría decir millones de cosas mas… pero todo se resume a que el pasado quedo atrás y mi presente esta lleno de tu aire, de tu voz, de tu piel, de tu ser… y que me siento feliz.
Por un momento no lo creí. Cerré los ojos e intente verlo desde afuera y todo siempre era irreal. No podía conectar aquella imagen con tu voz. Decías que te quería besar sin casi conocerte… y pensar que ahora tus besos son mi alimento. Se me eriza la piel al pensarte, me tiemblan las piernas al besarte, me brillan los ojos al mirarte.
Pensar que un año atrás la vida jugaba una ruleta rusa sin piedad, atada a un pasado que no me dejaba respirar, que intentaba hundirme siempre un metro mas profundo. Y ahora todo cambio, en tan poco tiempo, en un simple abrir y cerrar de ojos. Ahora te tengo a mi lado y no podría explicar como paso… aunque… importa? Solo se que no quiero soltarte, ni quiero que me sueltes, no deseo alejarme, menos aun que te alejes.
Alucine esa noche de “café mentira” con esas miradas tímidas y casi obvias… con tan poco espacio que era un infinito eterno. Pasos discontinuos de evasivas, de palabras incomodas, de un stop en una esquina, de una mirada única y un beso mágico.
Ame esa noche de copas donde aunque casi sin pensarlo nos casamos en un juego que nunca voy a olvidar.
Podría decir millones de cosas mas… pero todo se resume a que el pasado quedo atrás y mi presente esta lleno de tu aire, de tu voz, de tu piel, de tu ser… y que me siento feliz.
martes, septiembre 20, 2005
MaRuJiS:
Perdoname... se me paso... muuuuy mal de mi parte, ke mala amiga soy... perdon perdon perdon...
Tarde pero seguro... FELIZ CUMPLE!!!
TKM!
-*TiNi*-
Tarde pero seguro... FELIZ CUMPLE!!!
TKM!
-*TiNi*-
domingo, septiembre 18, 2005
Miedos...
El pasado te pisa los talones y ahi te encontras intetnado zafarte y seguir adelante sin ke te permita caer.
Miras atras y lo ves... todavia podes sentir su respiracion en tu piel pidiendo un poco mas del deseo que supieron encender. Sentis sus manos, akellan tan ajenas hoy todavia rozando tu piel, sentis como keman akellas marcas ke dejo hace ya tanto tiempo... y no podes avanzar. Te kedas ahi, te atas a eso, te moris xke esas manos sean tuyas de nuevo, te sentas en akel frio y oscuro rincon -akel ke te vio llorar tantas veces- a recordarlo. No podes salir, te sentis tan comoda, te acurrucas cada vez mas e intentas seguir plagiando esa noche ke te espera. Y el tiempo pasa, la noche se desvanece y no te moves de ahi. No podes dejar de imaginarlo dentro de akella ropa ke solias odiar y ke amabas tanto desarmar.
Enlokeses tirada en el rincon, mirando tu desgracia y sintiendo el deseo en tu cuerpo. Akel deseo ke te enciende, akel ke recorre tus tobillos y se apodera de tus piernas, akel ke recorre tu vientre sin inmutarse, akel ke besa tus pechos, akel ke muere en tu boca. No te permitis sentir el deseo de otro recorriendote. No keres seguir andando sin desear. No podes moverte, te atrapo akello ke tanto odiaste pero ke no pudiste dejar de amar.
Te odias por sentirte asi, te odias por no dejarte escapar, te odias x el hecho de culpar a los demas x no enamorarte, los culpas, los odias, los amas, pero nunca sentis lo mismo, te sumerjis en toda esa destruccion ke construiste. Lo odias, keres abrazarlo, keres amarlo, keres hacerlo feliz, keres ke te desee, keres ke te toke, pero no podes sikiera mirarlo a los ojos... Keres darle un fin, keres sacarlo de tu mente, pero eso sabes nunca podra pasar, esta ahi, penetrando tus sentidos...
Miras atras y lo ves... todavia podes sentir su respiracion en tu piel pidiendo un poco mas del deseo que supieron encender. Sentis sus manos, akellan tan ajenas hoy todavia rozando tu piel, sentis como keman akellas marcas ke dejo hace ya tanto tiempo... y no podes avanzar. Te kedas ahi, te atas a eso, te moris xke esas manos sean tuyas de nuevo, te sentas en akel frio y oscuro rincon -akel ke te vio llorar tantas veces- a recordarlo. No podes salir, te sentis tan comoda, te acurrucas cada vez mas e intentas seguir plagiando esa noche ke te espera. Y el tiempo pasa, la noche se desvanece y no te moves de ahi. No podes dejar de imaginarlo dentro de akella ropa ke solias odiar y ke amabas tanto desarmar.
Enlokeses tirada en el rincon, mirando tu desgracia y sintiendo el deseo en tu cuerpo. Akel deseo ke te enciende, akel ke recorre tus tobillos y se apodera de tus piernas, akel ke recorre tu vientre sin inmutarse, akel ke besa tus pechos, akel ke muere en tu boca. No te permitis sentir el deseo de otro recorriendote. No keres seguir andando sin desear. No podes moverte, te atrapo akello ke tanto odiaste pero ke no pudiste dejar de amar.
Te odias por sentirte asi, te odias por no dejarte escapar, te odias x el hecho de culpar a los demas x no enamorarte, los culpas, los odias, los amas, pero nunca sentis lo mismo, te sumerjis en toda esa destruccion ke construiste. Lo odias, keres abrazarlo, keres amarlo, keres hacerlo feliz, keres ke te desee, keres ke te toke, pero no podes sikiera mirarlo a los ojos... Keres darle un fin, keres sacarlo de tu mente, pero eso sabes nunca podra pasar, esta ahi, penetrando tus sentidos...
viernes, septiembre 16, 2005
DiaS y DiaS...
Ya eran mas de las 4 a.m. y ella seguía ahí... dando vueltas en la cama, mirando a un lado, al otro, cambiaba la almohada de lugar, inventaba posiciones jamás realizadas, se tapaba, se destapaba, contaba ovejas, perros, gatos, hasta dinosaurios, no sabia que mas hacer, no podía conciliar el sueño.
Las 6 a.m. y seguía tratando de dormir. Las 7 a.m. y el mal humor le imposibilitaba pensar en otra cosa mas que en las ganas de dejar atrás la vigilia. Las 9 a.m. y el despertador comenzaba a sonar. Lo apago, de muy mala gana, pero no le quedaba otra, tenia que levantarse de aquel sueño imposible.
La esperaba un día largo, muy poco interesante, pero largo al fin. Se preparo torpemente el desayuno, unas tostadas, que para colmo se le quemaron, un café sin leche porque la que había estaba vencida y lo tomo lo más rápido que pudo para evitar el sabor amargo del sueño.
Ya vestida agarro el bolso, unas carpetas que tenia sobre la mesa y salió apurada para no perder el tren que la llevaba a la facultad. Para no romper con el mal día llego corriendo al anden y despidió al transporte que se le escapaba justo en las narices. Se acerco a la boletería, pidió el boleto y con una voz grave el señor que se lo vendió le dijo que iba a tener que esperar el próximo tren varios minutos mas de lo habitual, pues el gremio de ferrocarriles estaba de huelga una vez más. Encontró un lugar en un asiento alejado de la boletería, se sentó y pensó en escuchar algún CD de esos que siempre llevaba a todos lados. Pero la mala suerte no quería abandonarla y el discman se le quedo sin pilas antes de terminar el primer tema. No le quedo otra que meter sus cosas en la pesada mochila y quedarse admirando la nada mientras esperaba. Como había supuesto hacia minutos atrás el próximo tren iba a estar plagado de gente, como pudo, sintiendo empujones de cada lado de su cuerpo logro introducirse en aquel artefacto tecnológico que la acercaría a destino. Al llegar a la otra estación tuvo que hacer hasta lo imposible para que el movimiento de la gente no la bajara y tuviera que esperar en el anden, sin música y llegando tarde.
Por fin la ultima parada. Se bajo intentando no perder el equilibrio, esquivando a la gente que la empujaba de derecha a izquierda y de izquierda a derecha.
Camino hasta la calle, con un paso lo más rápido que pudo entro a su clase, tomo asiento en el suelo, por la hora que era ya no quedaban asientos vacíos. Sintió el frió del suelo en sus nalgas, saco el cuaderno, una lapicera para tomar notas y busco el trabajo que había realizado durante tres semanas para entregarlo. No pudo soportar la angustia que sintió cuando se dio cuenta que no tenia la copia final con ella, que en cambio había agarrado el tercer borrador, al cual le faltaba la conclusión final. Numero las hojas así no mas... 1, 2, 3... 53, 54... y se decidió a entregar eso, el tiempo no le daba para que volviese a buscar el original. Y teniendo en cuenta lo exigentes y mal humorados que eran las personas de la cátedra no podría dar explicación alguna, su trabajo se había perdido en el escritorio de su casa.
Tomo alguna que otra nota, pero el sueño, el frío y la lejanía a los profesores no la dejaban escuchar lo suficiente. Termino la clase, entrego el trabajo sabiendo que era difícil que obtuviese una buena nota y se adelanto a la noticia del paro de ferrocarriles para salir corriendo a tomar el tren que la llevaría a su trabajo. Por suerte no tuvo que esperar demasiado.
Una jornada como todas las anteriores, aburrida, sin el menor movimiento, insignificante, in gratificante, pero ya estaba acostumbrada.
Cuando salía del trabajo busco el celular, que por suerte si había recordado llevar, pero casi nunca usaba, pues nadie la llamaba con frecuencia. Marco los números que necesitaba para llamar a su pareja. Hablaron pocos minutos, por no decir pocos segundos y quedaron en encontrarse unas horas mas tarde en el departamento de ella.
Camino a casa paso por un supermercado, eligió la comida favorita de el, velas de todos los tamaños, unos sahumerios con aroma a jazmín, quería que esa noche fuese mágica. Apuro el paso, no tenia mucho tiempo y quería sorprenderlo.
Cocino lo mas rápido que pudo, coloco las velas de forma estratégica para que la iluminación no encandilara sus miradas y pudiesen deleitarse mirándose, prendió dos sahumerios así la casa olía bien y se dirigió a la ducha. Sintió como el agua recorría su cuerpo, y no pudo resistirse a aquella sensación, por lo que alargo el baño mas de lo previsto. Pero el olor a quemado que emanaba la comida la hizo romper con el encanto, como pudo salió de la ducha, agarrando una toalla que tenia a mano, mojando todo el camino del baño a la cocina, pero era tarde, la comida parecía mas un carbón que otra cosa. Resignada apago el fuego, volvió al baño y se cambio, a pensar de lo frustrada que se sentía se puso su mejor vestido, seco el piso y ordeno comida china, que aunque no fuese comida casera y la preferida de el también le gustaba.
Ya era la hora del encuentro, lo esperaba nerviosa, a pesar de todas sus citas anteriores y la costumbre de verse seguido no podía dejar de temblar al saber que lo volvería a ver. Pero el reloj paso de largo, no se detuvo en ese instante en el que el tenia que golpear escucharse el golpe de la puerta. Parecía que el tiempo tenia mas prisa que nunca y aceleraba sus agujas los minutos simulaban ser segundos.
A la hora de su ausencia ella comenzó a preocuparse mas de lo deseado, empezaba a imaginar cada desgracia que le podía haber pasado, cómo el no había llegado a la cita, le habría pasado algo. Su mente recorrió accidentes, robos, catástrofes hasta que llego a reconocer los números de su teléfono. Los marco lo mas rápido que pudo para confirmar que se había quedado dormido o algo similar que no lo haya dañado, aunque el enojo por su tardanza estaba haciéndose notar. Cuando por fin termino de marcar los números así apurada como estaba comenzó a sonar el teléfono del otro lado justo en ese momento donde el reloj se alía con el tiempo y deciden que cada segundo ahora es infinito.
Una voz familiar al otro lado del teléfono –que no era masculina en ningún sentido- que le decía cosas que no entendía en un tiempo que no entendía de una forma que no entendía con explicaciones que no entendía con un perdón que la sorprendía. Ahora la voz de el repitiendo sin sentido palabras fuera de su alcance una excusa poco creíble, aquella voz familiar –que reconoció como la de su mejor amiga- de fondo que lloraba sin parar pidiendo perdón.
Su grito termino con el tiempo, lo inmovilizo, pidió una explicación un poco mas razonable y ahí estaba todo. El amor se quebraba en una sola frase. La noche se esfumaba junto con la ilusión, el mundo se venia abajo y ahí estaba, sentada con el teléfono en su mano con su mejor vestido, el olor a jazmín que ahora le resultaba nauseabundo y una comida que comenzaba a odiar.
Hay días en los que es mejor no despertar y hay noches en las que mejor no pensar.
La encontraron varios días después en la misma pose, con un olor desagradable y penetrante en el ambiente, no supieron distinguir si aquel aroma venia de la comida añeja o de la sangre de sus muñecas.
Las 6 a.m. y seguía tratando de dormir. Las 7 a.m. y el mal humor le imposibilitaba pensar en otra cosa mas que en las ganas de dejar atrás la vigilia. Las 9 a.m. y el despertador comenzaba a sonar. Lo apago, de muy mala gana, pero no le quedaba otra, tenia que levantarse de aquel sueño imposible.
La esperaba un día largo, muy poco interesante, pero largo al fin. Se preparo torpemente el desayuno, unas tostadas, que para colmo se le quemaron, un café sin leche porque la que había estaba vencida y lo tomo lo más rápido que pudo para evitar el sabor amargo del sueño.
Ya vestida agarro el bolso, unas carpetas que tenia sobre la mesa y salió apurada para no perder el tren que la llevaba a la facultad. Para no romper con el mal día llego corriendo al anden y despidió al transporte que se le escapaba justo en las narices. Se acerco a la boletería, pidió el boleto y con una voz grave el señor que se lo vendió le dijo que iba a tener que esperar el próximo tren varios minutos mas de lo habitual, pues el gremio de ferrocarriles estaba de huelga una vez más. Encontró un lugar en un asiento alejado de la boletería, se sentó y pensó en escuchar algún CD de esos que siempre llevaba a todos lados. Pero la mala suerte no quería abandonarla y el discman se le quedo sin pilas antes de terminar el primer tema. No le quedo otra que meter sus cosas en la pesada mochila y quedarse admirando la nada mientras esperaba. Como había supuesto hacia minutos atrás el próximo tren iba a estar plagado de gente, como pudo, sintiendo empujones de cada lado de su cuerpo logro introducirse en aquel artefacto tecnológico que la acercaría a destino. Al llegar a la otra estación tuvo que hacer hasta lo imposible para que el movimiento de la gente no la bajara y tuviera que esperar en el anden, sin música y llegando tarde.
Por fin la ultima parada. Se bajo intentando no perder el equilibrio, esquivando a la gente que la empujaba de derecha a izquierda y de izquierda a derecha.
Camino hasta la calle, con un paso lo más rápido que pudo entro a su clase, tomo asiento en el suelo, por la hora que era ya no quedaban asientos vacíos. Sintió el frió del suelo en sus nalgas, saco el cuaderno, una lapicera para tomar notas y busco el trabajo que había realizado durante tres semanas para entregarlo. No pudo soportar la angustia que sintió cuando se dio cuenta que no tenia la copia final con ella, que en cambio había agarrado el tercer borrador, al cual le faltaba la conclusión final. Numero las hojas así no mas... 1, 2, 3... 53, 54... y se decidió a entregar eso, el tiempo no le daba para que volviese a buscar el original. Y teniendo en cuenta lo exigentes y mal humorados que eran las personas de la cátedra no podría dar explicación alguna, su trabajo se había perdido en el escritorio de su casa.
Tomo alguna que otra nota, pero el sueño, el frío y la lejanía a los profesores no la dejaban escuchar lo suficiente. Termino la clase, entrego el trabajo sabiendo que era difícil que obtuviese una buena nota y se adelanto a la noticia del paro de ferrocarriles para salir corriendo a tomar el tren que la llevaría a su trabajo. Por suerte no tuvo que esperar demasiado.
Una jornada como todas las anteriores, aburrida, sin el menor movimiento, insignificante, in gratificante, pero ya estaba acostumbrada.
Cuando salía del trabajo busco el celular, que por suerte si había recordado llevar, pero casi nunca usaba, pues nadie la llamaba con frecuencia. Marco los números que necesitaba para llamar a su pareja. Hablaron pocos minutos, por no decir pocos segundos y quedaron en encontrarse unas horas mas tarde en el departamento de ella.
Camino a casa paso por un supermercado, eligió la comida favorita de el, velas de todos los tamaños, unos sahumerios con aroma a jazmín, quería que esa noche fuese mágica. Apuro el paso, no tenia mucho tiempo y quería sorprenderlo.
Cocino lo mas rápido que pudo, coloco las velas de forma estratégica para que la iluminación no encandilara sus miradas y pudiesen deleitarse mirándose, prendió dos sahumerios así la casa olía bien y se dirigió a la ducha. Sintió como el agua recorría su cuerpo, y no pudo resistirse a aquella sensación, por lo que alargo el baño mas de lo previsto. Pero el olor a quemado que emanaba la comida la hizo romper con el encanto, como pudo salió de la ducha, agarrando una toalla que tenia a mano, mojando todo el camino del baño a la cocina, pero era tarde, la comida parecía mas un carbón que otra cosa. Resignada apago el fuego, volvió al baño y se cambio, a pensar de lo frustrada que se sentía se puso su mejor vestido, seco el piso y ordeno comida china, que aunque no fuese comida casera y la preferida de el también le gustaba.
Ya era la hora del encuentro, lo esperaba nerviosa, a pesar de todas sus citas anteriores y la costumbre de verse seguido no podía dejar de temblar al saber que lo volvería a ver. Pero el reloj paso de largo, no se detuvo en ese instante en el que el tenia que golpear escucharse el golpe de la puerta. Parecía que el tiempo tenia mas prisa que nunca y aceleraba sus agujas los minutos simulaban ser segundos.
A la hora de su ausencia ella comenzó a preocuparse mas de lo deseado, empezaba a imaginar cada desgracia que le podía haber pasado, cómo el no había llegado a la cita, le habría pasado algo. Su mente recorrió accidentes, robos, catástrofes hasta que llego a reconocer los números de su teléfono. Los marco lo mas rápido que pudo para confirmar que se había quedado dormido o algo similar que no lo haya dañado, aunque el enojo por su tardanza estaba haciéndose notar. Cuando por fin termino de marcar los números así apurada como estaba comenzó a sonar el teléfono del otro lado justo en ese momento donde el reloj se alía con el tiempo y deciden que cada segundo ahora es infinito.
Una voz familiar al otro lado del teléfono –que no era masculina en ningún sentido- que le decía cosas que no entendía en un tiempo que no entendía de una forma que no entendía con explicaciones que no entendía con un perdón que la sorprendía. Ahora la voz de el repitiendo sin sentido palabras fuera de su alcance una excusa poco creíble, aquella voz familiar –que reconoció como la de su mejor amiga- de fondo que lloraba sin parar pidiendo perdón.
Su grito termino con el tiempo, lo inmovilizo, pidió una explicación un poco mas razonable y ahí estaba todo. El amor se quebraba en una sola frase. La noche se esfumaba junto con la ilusión, el mundo se venia abajo y ahí estaba, sentada con el teléfono en su mano con su mejor vestido, el olor a jazmín que ahora le resultaba nauseabundo y una comida que comenzaba a odiar.
Hay días en los que es mejor no despertar y hay noches en las que mejor no pensar.
La encontraron varios días después en la misma pose, con un olor desagradable y penetrante en el ambiente, no supieron distinguir si aquel aroma venia de la comida añeja o de la sangre de sus muñecas.
viernes, septiembre 02, 2005
aCLaRaCioN...
El blog en si es negro y gris... pero dado ke el pekeño Marujis se kejaba de dolores en sus ojitos al leer me vi obligada a cambiarlos...
Kedara asi x mucho tiempo? nose... veremos!
Besos!
Kedara asi x mucho tiempo? nose... veremos!
Besos!
martes, agosto 23, 2005
KMs....
Fiore, Fede, GoNe, Marian, mi flia... todos a KMs de aca...
Fiore, mi mejor amiga... akella pekeña loca ke entro con su pantaloncito rojo y su remerita de pajaritos a mi vida... alla x 1986... en el jardin de infantes... en sala celeste... desde ahi inseparables. Venia a jugar a casa con los pin y pons (o como sea) y aunke tuviese varicela nos veiamos igual xke nos extrañabamos y keriamos jugar juntas. El viaje de 7mo... sus locuras, los chicos ke nos gustaban, dormir en el mismo cuarto... pasarnos a la noche cartitas con los chicos... despues la vida nos separo un poco... ella a una secundaria ke no era la mia... aunke igual la iba a buscar... tomabamos mates, boludeabamos y charlabamos... siempre habia algo de ke hablar y creo nunca tuvimos secretos.
Creo ke en mi vida confie tanto en alguien... es mi mitad, literalmente... y aunke ahora este lejos esta aca... tengo sus osos... una "F" en mi muñeca ke la recuerda todos los dias... y el mejor recuerdo de ella grabado en mi corazon. La amo y tenemos una promesa juntas... ella sabe cual es y yo tb... solo nos falta llegar a los 30! Dios, como la amo! como la necesito....
Fede... puf... ahora en españa... es imposible hablar de el... me cuesta tanto... solo puedo decir ke lo adoro y ke lo ke mas deseo en el alma es ke sea la persona mas feliz del planeta!
Como me hizo delirar... dios... jajaaa, ahora veo las cosas ke hacia y me cago de risa... ke pendeja era... pero bue... no se si el sabe... pero no me importa, kiza ahora se entere... yo no lo olvido jamas, esa eskina... el "vamos a ver si llueve" y mi primer beso como la gente... mori!
GoNe... jajajaa! mi vida... GoNe saco, saca y va a sacar lo peor y lo mejor de mi a la luz... magico como el solo... asi complicado... histerikito... pero en el fondo un dulce de leche... jajaja! desde las charlas de msn (cada vez menos frecuentes) las de esso... las caminatas x oroño, las salidas locas x Rosario... los pankekes verdes... =) el sabe ke lo kiero! y debo admitir ke extraño muchas cosas ke el... y me declaro afortunada... jajaa!! =P (no mal interpretemos lo de extrañar eh... extraño al GoNe amigo)
Marujissssssssssss!!! jajajaa! el loco maaaaaaaaas divertido ke conozco... otro dulce... me mori de risa con el... sabe decir lo justo en el momento justo y lo inoportuno en el peor momento ahi donde metes la pata hasta el final... pero eso es lo mejor ke tiene... divertido, pero ojo ke le podes hablar de verdad en cualkier momento ke se pone al nivel de las situacion... lo estoy esperando en Bs As... dijo ke iba a venir a visitarme... mira ke la rompemos Marujis!
Fiore... Fede... GoNe... Marujis... Los adoro... y me encantaria ke tantos kms no fuesen tantos...
Fiore, mi mejor amiga... akella pekeña loca ke entro con su pantaloncito rojo y su remerita de pajaritos a mi vida... alla x 1986... en el jardin de infantes... en sala celeste... desde ahi inseparables. Venia a jugar a casa con los pin y pons (o como sea) y aunke tuviese varicela nos veiamos igual xke nos extrañabamos y keriamos jugar juntas. El viaje de 7mo... sus locuras, los chicos ke nos gustaban, dormir en el mismo cuarto... pasarnos a la noche cartitas con los chicos... despues la vida nos separo un poco... ella a una secundaria ke no era la mia... aunke igual la iba a buscar... tomabamos mates, boludeabamos y charlabamos... siempre habia algo de ke hablar y creo nunca tuvimos secretos.
Creo ke en mi vida confie tanto en alguien... es mi mitad, literalmente... y aunke ahora este lejos esta aca... tengo sus osos... una "F" en mi muñeca ke la recuerda todos los dias... y el mejor recuerdo de ella grabado en mi corazon. La amo y tenemos una promesa juntas... ella sabe cual es y yo tb... solo nos falta llegar a los 30! Dios, como la amo! como la necesito....
Fede... puf... ahora en españa... es imposible hablar de el... me cuesta tanto... solo puedo decir ke lo adoro y ke lo ke mas deseo en el alma es ke sea la persona mas feliz del planeta!
Como me hizo delirar... dios... jajaaa, ahora veo las cosas ke hacia y me cago de risa... ke pendeja era... pero bue... no se si el sabe... pero no me importa, kiza ahora se entere... yo no lo olvido jamas, esa eskina... el "vamos a ver si llueve" y mi primer beso como la gente... mori!
GoNe... jajajaa! mi vida... GoNe saco, saca y va a sacar lo peor y lo mejor de mi a la luz... magico como el solo... asi complicado... histerikito... pero en el fondo un dulce de leche... jajaja! desde las charlas de msn (cada vez menos frecuentes) las de esso... las caminatas x oroño, las salidas locas x Rosario... los pankekes verdes... =) el sabe ke lo kiero! y debo admitir ke extraño muchas cosas ke el... y me declaro afortunada... jajaa!! =P (no mal interpretemos lo de extrañar eh... extraño al GoNe amigo)
Marujissssssssssss!!! jajajaa! el loco maaaaaaaaas divertido ke conozco... otro dulce... me mori de risa con el... sabe decir lo justo en el momento justo y lo inoportuno en el peor momento ahi donde metes la pata hasta el final... pero eso es lo mejor ke tiene... divertido, pero ojo ke le podes hablar de verdad en cualkier momento ke se pone al nivel de las situacion... lo estoy esperando en Bs As... dijo ke iba a venir a visitarme... mira ke la rompemos Marujis!
Fiore... Fede... GoNe... Marujis... Los adoro... y me encantaria ke tantos kms no fuesen tantos...
sábado, agosto 20, 2005
ReaLiDaD?
Para Fiore... con todo el amor del mundo... sabe, aunke ya te lo dije, ke escribir cosas tan ossh no es lo mio... es mas, me cuesta, x eso es asi... medio medio, pero como te conozco y se ke tenes esa luz de esperanzas siempre en el cuore lo vas a entender como yo keria ke fuese!
TE AMO!
--*--
Su cuarto en penumbras, apenas si pasaban unos rayos de sol que el día acunaba. Cuatro tic-tac desparejos que marcaban el compás de sus pensamientos. Tic-tac tic-tac y ahí estaba ella. Sentada sobre su cama, las piernas cruzadas, un cuaderno en blanco sobre sus piernas y una lapicera que golpeaba siguiendo el ritmo de los relojes que le marcaban que estaba viva.
Un deslice de tinta en la hoja rompió la escena, miro lo que había escrito, apenas su nombre y dos puntos que con un trazo tímido apenas se notaban.
Media hora mas tarde, media hora mas de tic-tac y una lapicera mordida la detuvieron en su soledad. Miro la hoja apenas escrita y pensó en que le diría si lo tuviese cerca. Arranco la hoja, tiro la lapicera, la cual golpeo en el tercer tac contra el suelo. Desarmo la cama, apoyo el cuaderno en el piso y se recostó. Tic-tac tic-tac tic-tac se concentro en aquel inquietante ruido, así no pensaba...
El teléfono sonaba, ella lo atendía, una voz familiar susurraba unas palabras que no entendía del todo, ella cortaba el teléfono, se vestía, se ponía sus lindas ropas dos gotas del perfume que usaba para ocasiones especiales, apenas un poco de rubor y emprendió su camino. Tres cuadras hasta la parada de su primer colectivo, subió, saco boleto, se sentó al fondo como siempre, así podía observar a cada pasajero que subía. Vio el puente que le indicaba que la próxima era su parada, se levanto, pidió permiso, llego a la puerta y bajo. Camino junto al río y evito el siguiente colectivo. Comenzaba a sentir el sudor en sus manos, las piernas le temblaban y sentía el latir de su corazón en la garganta.
Lo vio a lo lejos, pero su paso no podía acelerar, las piernas apenas le respondían y en cada paso que avanzaba se repetía –relájate, relájate-
Él la miro, le sonreía, saco de detrás de él una flor que tenia su nombre, se la entrego, la volvió a mirar, la abrazo, la beso...
Tic-tac tic-tac... se despertó, miro a su alrededor, los rayos del sol ya no entraban x su ventana, no sabia la hora, intento encontrar los relojes, pero los tic-tac le recordaban que eran su única compañía. Quería destruirlos, no soportaba mas el compás latente en sus oídos, pero no podía matar a sus únicos amigos. Prendió la luz, somnolienta, su perfume intacto en el mismo lugar de siempre, sus mejores ropas dobladas en el placard, nada había pasado... tic-tac tic-tac comenzaba a angustiarse, comenzó a sentir la tristeza en el pecho... –ring-... una voz familiar susurraba unas palabras que no entendía del todo.
TE AMO!
--*--
Su cuarto en penumbras, apenas si pasaban unos rayos de sol que el día acunaba. Cuatro tic-tac desparejos que marcaban el compás de sus pensamientos. Tic-tac tic-tac y ahí estaba ella. Sentada sobre su cama, las piernas cruzadas, un cuaderno en blanco sobre sus piernas y una lapicera que golpeaba siguiendo el ritmo de los relojes que le marcaban que estaba viva.
Un deslice de tinta en la hoja rompió la escena, miro lo que había escrito, apenas su nombre y dos puntos que con un trazo tímido apenas se notaban.
Media hora mas tarde, media hora mas de tic-tac y una lapicera mordida la detuvieron en su soledad. Miro la hoja apenas escrita y pensó en que le diría si lo tuviese cerca. Arranco la hoja, tiro la lapicera, la cual golpeo en el tercer tac contra el suelo. Desarmo la cama, apoyo el cuaderno en el piso y se recostó. Tic-tac tic-tac tic-tac se concentro en aquel inquietante ruido, así no pensaba...
El teléfono sonaba, ella lo atendía, una voz familiar susurraba unas palabras que no entendía del todo, ella cortaba el teléfono, se vestía, se ponía sus lindas ropas dos gotas del perfume que usaba para ocasiones especiales, apenas un poco de rubor y emprendió su camino. Tres cuadras hasta la parada de su primer colectivo, subió, saco boleto, se sentó al fondo como siempre, así podía observar a cada pasajero que subía. Vio el puente que le indicaba que la próxima era su parada, se levanto, pidió permiso, llego a la puerta y bajo. Camino junto al río y evito el siguiente colectivo. Comenzaba a sentir el sudor en sus manos, las piernas le temblaban y sentía el latir de su corazón en la garganta.
Lo vio a lo lejos, pero su paso no podía acelerar, las piernas apenas le respondían y en cada paso que avanzaba se repetía –relájate, relájate-
Él la miro, le sonreía, saco de detrás de él una flor que tenia su nombre, se la entrego, la volvió a mirar, la abrazo, la beso...
Tic-tac tic-tac... se despertó, miro a su alrededor, los rayos del sol ya no entraban x su ventana, no sabia la hora, intento encontrar los relojes, pero los tic-tac le recordaban que eran su única compañía. Quería destruirlos, no soportaba mas el compás latente en sus oídos, pero no podía matar a sus únicos amigos. Prendió la luz, somnolienta, su perfume intacto en el mismo lugar de siempre, sus mejores ropas dobladas en el placard, nada había pasado... tic-tac tic-tac comenzaba a angustiarse, comenzó a sentir la tristeza en el pecho... –ring-... una voz familiar susurraba unas palabras que no entendía del todo.
viernes, agosto 19, 2005
DiGo Lo Ke KieRo... oK??
Fioreeeeeeeeee...
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TiNi...
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TE AMO TE AMO TE AMO TE AMO
TiNi...
martes, agosto 16, 2005
VeRTiGo...
Sintió un frío penetrante al posar sus manos sobre aquélla baranda. Asomo un poco más la cabeza... a pesar del frío en sus manos sintió una suave y cálida brisa en su rostro. Mantenía los ojos cerrados y se sentía dueño del mundo. Decidió subir sus pies al escalón que sostenía la baranda... apoyo sus piernas en aquélla porción de hierro que lo separaba del vacío y soltó sus manos, abrazo el aire, en toda su vida nunca había experimentado sensación semejante. Abrió los ojos, muy despacio, tenia vértigo y esos 13 pisos que lo separaban del final eran para el como millones y millones de Km de distancia. Mira hacia abajo, superando todos sus miedos. Amo el infinito, acorto distancias y ahí estaba. Se arriesgo un poco mas, paso su débil cuerpo al otro lado de la baranda. Engancho los pies entre las ranuras, aunque aferrándose muy fuerte, a pesar de ciertos miedos que creía superar todavía tanta distancia lo mareaba. Por su cuerpo la adrenalina, un cosquilleo infinito comenzaba a ponerlo eufórico. Miraba hacia abajo y sonreía, se sentía un loco más. Estiro sus brazos, sosteniendo sus manos fuertemente en la baranda, se sentía dios. Justo en el momento en que todo estaba dicho, en que seguis disfrutando de aquélla sensación, en la que no podía dejar de sentirse feliz, cuatro manos agarraron sus brazos, dos por cada uno. El susto lo hizo trastabillar y ahí estaba, colgado en el vacío, con solo dos manos que lo mantenían con vida. Por un instante su mente se puso en blanco, no podía sentir, el roce de las manos ajenas con sus brazos le quemaban, pero para él era el fuego de la libertad, se sentía flotando, nada lo ataba, nada lo sostenía... volaba. Como un flash, en un solo segundo volvió a la realidad. Justo ahí fue que se aferró con demasiado fuerza a las manos que lo sostenían, revivió de golpe, y comenzó a hacer fuerza para volver a poner los pies en tierra firme. Una vez ahí sintió como sus rescatistas se abalanzaban sobre él, su espalda –por cierto diminuta- golpeo con fuerza en el piso, sostenían sus manos, estaba perdiendo aquélla sensación de libertad, no podía moverse –casi- intentaba descubrir que pasaba, pero solo sintió un frío punzante es su brazo derecho y todo se volvió negro.
Sintió un dolor indescriptible cuando intento abrir los ojos. La luz lo cegaba, tanto blanco, tanto brillo, le resultaba imposible. Entre parpadeos llego a distinguir una habitación sin decorar, blanca hasta en el mas mínimo detalle. Intento incorporarse, pero no solo el dolor que sentía en su espalda lo detuvo, estaba atando, sus manos estaban pegadas a su cuerpo, sostenidas por unas gruesas cintas, y sus pies mas alejados también. Había perdido noción de todo, no sabia ni que día era, ni que hora, menos aun donde se encontraba. Intento gritar, pero se ahogaba en el intento, el miedo le había quitado el aliento.
Se recostó, intento tranquilizarse y en ese momento un ruido lo exalto, alguien abrió la puerta. Ella, con sus vestimentas tan blancas como todo en ese lugar no la hacían ver como en verdad era. Silenciosa se acerco a el y le susurro suavemente, -reaccionaste, voy a llamar a los médicos- el llego a tomar su muñeca entre su mano casi inmóvil e intento que ella le explicara que estaba pasando, que era lo que hacia el en ese lugar. Ella le contó lo que había pasado, como los médicos de aquel neuropsiquiatrico lo habían rescatado a tiempo. Comenzó a marearse, sentía nauseas, un sabor ácido en la boca, no entendía nada. El había querido suicidarse? Cómo explicaba ahora que eso jamás había pasado por su cabeza? Cómo les hacia entender que solo había querido sentirse libre? Cómo iba a hacer para salir de ahí?
Sintió un dolor indescriptible cuando intento abrir los ojos. La luz lo cegaba, tanto blanco, tanto brillo, le resultaba imposible. Entre parpadeos llego a distinguir una habitación sin decorar, blanca hasta en el mas mínimo detalle. Intento incorporarse, pero no solo el dolor que sentía en su espalda lo detuvo, estaba atando, sus manos estaban pegadas a su cuerpo, sostenidas por unas gruesas cintas, y sus pies mas alejados también. Había perdido noción de todo, no sabia ni que día era, ni que hora, menos aun donde se encontraba. Intento gritar, pero se ahogaba en el intento, el miedo le había quitado el aliento.
Se recostó, intento tranquilizarse y en ese momento un ruido lo exalto, alguien abrió la puerta. Ella, con sus vestimentas tan blancas como todo en ese lugar no la hacían ver como en verdad era. Silenciosa se acerco a el y le susurro suavemente, -reaccionaste, voy a llamar a los médicos- el llego a tomar su muñeca entre su mano casi inmóvil e intento que ella le explicara que estaba pasando, que era lo que hacia el en ese lugar. Ella le contó lo que había pasado, como los médicos de aquel neuropsiquiatrico lo habían rescatado a tiempo. Comenzó a marearse, sentía nauseas, un sabor ácido en la boca, no entendía nada. El había querido suicidarse? Cómo explicaba ahora que eso jamás había pasado por su cabeza? Cómo les hacia entender que solo había querido sentirse libre? Cómo iba a hacer para salir de ahí?
jueves, agosto 11, 2005
PRiMeR aMoR... (versión mejorada)
Siempre... cada día de sus últimos 10 años realizaba el mismo ritual. Se despertaba, bien temprano de mañana, se desprendía de aquellos viejos olores y salía a buscar un nuevo invitado. Nunca pasaba dos veces por el mismo lugar, no repetía destinos, buscaba nuevas aventuras, nuevos amigos. Caminaba con su cara de morboso, con sus manos perversas pegadas a su cuerpo. Miraba con deseo cada mujer, hombre que le pasaba a su lado. No hacia distinciones, las edades, los sexos, las razas, nada le importaba... simplemente deseaba tener a alguien a quien invitar a su humilde hogar.
Lentamente se acercaba a aquélla persona que había elegido ese día. La rodeaba entre sus brazos, como si se hubiesen conocido hace años ya. Le susurraba unas palabras al oído y así comenzaba su viaje de vuelta... pero esta vez acompañado.
Todas las noches, antes de dormir con el sonido de los gritos pidiendo piedad todavía resonando en sus oídos se desnudaba, se miraba al espejo y recordaba cada uno de aquellos rasguños que tenia grabados en el pecho con desagradable placer. Comenzaba a excitarse con cada surco de las marcas que a el pertenecían y comenzaba a tocarse. Se hundía en el placer mas extraño que alguna vez he escuchado. Repasaba en su cabeza toda la sesión que había tenido con sus añorados amantes. Sus sabanas ya inundadas comenzaban a perderse en su imaginación.
Esa mañana nada parecía diferente a las anteriores. Se vistió, con su misma sucia ropa, y con la misma cara y sus manos sucias de deseo salió a buscar a su próxima aventura. La tarea resulto sencilla, aunque tuvo que alejarse mucho de su refugio, ya no quedaban lugares sin conocer. No tardo mucho en elegir quien seria la próxima aventura. Apenas tendría 15 años, diminuta en cada sentido de la palabra, con su largo cabello, con su cara indefinida, con su mirada ingenua caminaba despreocupada. Su uniforme adolescente fue lo que más le llamo la atención. El diminuto largo de su pollera, sus vírgenes piernas, cada paso que ella daba, como sin quererlo quizá meneaba toda su figura en un suave vaivén.
Como solía hacer se le acerco, disimuladamente, la abrazo, sus palabras se perdieron en los oídos de la pequeña, ya comenzaba a excitarse con el hecho de sentir el aroma a terror que ella desprendía en todo su cuerpo. Así fue como la arrastro a su casa, aquélla que él sentía como su refugio, su lugar.
Lentamente comenzó con el ritual que llevaba a cabo con cada invitado. La empujo sobre su cama, ato sus pies a la punta de la misma. Ella comenzaba a llorar, gritaba, pero con cada grito él golpeaba su rostro y más la atemorizaba... mas miedo ella tenia más el se excitaba. Lentamente la beso, su cuello, sus mejillas, arranco cada botón de su blanca camisa y también beso su pecho. Impulsivamente ella le pegaba, lo rasguñaba, lo mordía, quería alejarlo, pero no se daba cuanta que eso mas lo ataba a ella, él mas quería poseerla. Desnudo sus pechos, mas la besaba... separo sus piernas con asqueroso placer. Ella se resistía, ato una de sus manos al respaldo de la cama, así expresar su amor no era tan difícil. Lentamente comenzó a acariciar sus piernas... nunca le saco su pollera. Sentía cuan fría estaba ella, le saco bestialmente su ropa interior, no podía contenerse... apoyo su incontrolable cuerpo sobre ella y le entrego cada gota de su ser.
Ella soltó su mano y le grito de una forma incontrolable, lo golpeo, lo escupió, lo denigro y el no pudo soportarlo, comenzó a cortarla, dejaba sus marcas en su cuerpo, no era extraño aquello, a todos sus amantes les había hecho lo mismo.
Pero esta vez no pudo controlar el desborde de emociones y sin darse cuenta corto mas profundo que lo habitual. Ella comenzaba a desangrarse. Pero el no podía calmar su excitación y comenzaba a dibujarse en ella. Seguía penetrándola entregándose. Ella dejo de respirar, pero el no se detenía, miraba esos ojos idos y no dejaba de encenderse mas y más. Su cuerpo comenzaba a ponerse rígido, sus piernas lo aprisionaban y eso mas lo hacia fantasear.
Los días pasaron y ella seguía ahí, pálida, con su mirada involuntaria fija en él, que cada día al llegar la miraba, la acariciaba, le hablaba. Había dejado de tener nuevos invitados en su hogar, pues ahora tenia una mujer a su lado. Se había enamorado por primera vez, por única vez.
Lentamente se acercaba a aquélla persona que había elegido ese día. La rodeaba entre sus brazos, como si se hubiesen conocido hace años ya. Le susurraba unas palabras al oído y así comenzaba su viaje de vuelta... pero esta vez acompañado.
Todas las noches, antes de dormir con el sonido de los gritos pidiendo piedad todavía resonando en sus oídos se desnudaba, se miraba al espejo y recordaba cada uno de aquellos rasguños que tenia grabados en el pecho con desagradable placer. Comenzaba a excitarse con cada surco de las marcas que a el pertenecían y comenzaba a tocarse. Se hundía en el placer mas extraño que alguna vez he escuchado. Repasaba en su cabeza toda la sesión que había tenido con sus añorados amantes. Sus sabanas ya inundadas comenzaban a perderse en su imaginación.
Esa mañana nada parecía diferente a las anteriores. Se vistió, con su misma sucia ropa, y con la misma cara y sus manos sucias de deseo salió a buscar a su próxima aventura. La tarea resulto sencilla, aunque tuvo que alejarse mucho de su refugio, ya no quedaban lugares sin conocer. No tardo mucho en elegir quien seria la próxima aventura. Apenas tendría 15 años, diminuta en cada sentido de la palabra, con su largo cabello, con su cara indefinida, con su mirada ingenua caminaba despreocupada. Su uniforme adolescente fue lo que más le llamo la atención. El diminuto largo de su pollera, sus vírgenes piernas, cada paso que ella daba, como sin quererlo quizá meneaba toda su figura en un suave vaivén.
Como solía hacer se le acerco, disimuladamente, la abrazo, sus palabras se perdieron en los oídos de la pequeña, ya comenzaba a excitarse con el hecho de sentir el aroma a terror que ella desprendía en todo su cuerpo. Así fue como la arrastro a su casa, aquélla que él sentía como su refugio, su lugar.
Lentamente comenzó con el ritual que llevaba a cabo con cada invitado. La empujo sobre su cama, ato sus pies a la punta de la misma. Ella comenzaba a llorar, gritaba, pero con cada grito él golpeaba su rostro y más la atemorizaba... mas miedo ella tenia más el se excitaba. Lentamente la beso, su cuello, sus mejillas, arranco cada botón de su blanca camisa y también beso su pecho. Impulsivamente ella le pegaba, lo rasguñaba, lo mordía, quería alejarlo, pero no se daba cuanta que eso mas lo ataba a ella, él mas quería poseerla. Desnudo sus pechos, mas la besaba... separo sus piernas con asqueroso placer. Ella se resistía, ato una de sus manos al respaldo de la cama, así expresar su amor no era tan difícil. Lentamente comenzó a acariciar sus piernas... nunca le saco su pollera. Sentía cuan fría estaba ella, le saco bestialmente su ropa interior, no podía contenerse... apoyo su incontrolable cuerpo sobre ella y le entrego cada gota de su ser.
Ella soltó su mano y le grito de una forma incontrolable, lo golpeo, lo escupió, lo denigro y el no pudo soportarlo, comenzó a cortarla, dejaba sus marcas en su cuerpo, no era extraño aquello, a todos sus amantes les había hecho lo mismo.
Pero esta vez no pudo controlar el desborde de emociones y sin darse cuenta corto mas profundo que lo habitual. Ella comenzaba a desangrarse. Pero el no podía calmar su excitación y comenzaba a dibujarse en ella. Seguía penetrándola entregándose. Ella dejo de respirar, pero el no se detenía, miraba esos ojos idos y no dejaba de encenderse mas y más. Su cuerpo comenzaba a ponerse rígido, sus piernas lo aprisionaban y eso mas lo hacia fantasear.
Los días pasaron y ella seguía ahí, pálida, con su mirada involuntaria fija en él, que cada día al llegar la miraba, la acariciaba, le hablaba. Había dejado de tener nuevos invitados en su hogar, pues ahora tenia una mujer a su lado. Se había enamorado por primera vez, por única vez.
jueves, agosto 04, 2005
Tu FiNaL...
Alguien me enseño que el amor no hace distinciones, no conoce de edades, de colores, de sexos, de religion ni de origenes.
Alguien no me mostro su todo, pero dejo ver una parte de su ser que me conmovio hasta los huesos.
A vos hoy te regalo mi lapiz, un poco gastado, un poco mordido. No le hagas caso a mi lapiz, no lo escuches demasiado, el siempre kiere una lagrima de por medio, pero si lo manejas con cuidado te aseguro puede darte el mejor de los finales. Ahora es tuyo para ke lo tomes entre tus manos y escribas TU final.
--*--
Se juraron amor eterno. Se casaron con la cama de altar, un viejo cuadro de cura y akellas viejas fotos de testigos.
Se besaron, se prometieron la eternidad, un mar de calma donde las tormentas eran pesadillas ajenas a sus sueños.
Se miraron y con aquel simple gesto se ganaron el cielo.
Supieron o intentaron pasar mas alla de lo ke alguien dijera, los pensaron locos pero no era razon suficiente para no seguir dando rienda suelta a lo ke sentian.
Enfrentaron reproches, situaciones innecesarias, planteos llenos de inexistentes verdades ke intentaban alejarlos, miradas ke morfiticaban sus almas, pero nunca titubearon.
Pudieron con sus almas revueltas y sus camas vacias superar la distancia ke los separaba. Por momentos era casi imperceptible, se sentian tan unidos ke imaginaban el cuerpo del otro acurrucado junto al propio ke hasta podian sentir el aroma de sus besos. Por momentos la necesidad de la caricia les golpeaba la mejilla y entraban en la realidad de aquella distancia ke parecia infinita...
-El final? No esta en mis manos, la tienen ellos-
Alguien no me mostro su todo, pero dejo ver una parte de su ser que me conmovio hasta los huesos.
A vos hoy te regalo mi lapiz, un poco gastado, un poco mordido. No le hagas caso a mi lapiz, no lo escuches demasiado, el siempre kiere una lagrima de por medio, pero si lo manejas con cuidado te aseguro puede darte el mejor de los finales. Ahora es tuyo para ke lo tomes entre tus manos y escribas TU final.
--*--
Se juraron amor eterno. Se casaron con la cama de altar, un viejo cuadro de cura y akellas viejas fotos de testigos.
Se besaron, se prometieron la eternidad, un mar de calma donde las tormentas eran pesadillas ajenas a sus sueños.
Se miraron y con aquel simple gesto se ganaron el cielo.
Supieron o intentaron pasar mas alla de lo ke alguien dijera, los pensaron locos pero no era razon suficiente para no seguir dando rienda suelta a lo ke sentian.
Enfrentaron reproches, situaciones innecesarias, planteos llenos de inexistentes verdades ke intentaban alejarlos, miradas ke morfiticaban sus almas, pero nunca titubearon.
Pudieron con sus almas revueltas y sus camas vacias superar la distancia ke los separaba. Por momentos era casi imperceptible, se sentian tan unidos ke imaginaban el cuerpo del otro acurrucado junto al propio ke hasta podian sentir el aroma de sus besos. Por momentos la necesidad de la caricia les golpeaba la mejilla y entraban en la realidad de aquella distancia ke parecia infinita...
-El final? No esta en mis manos, la tienen ellos-
lunes, agosto 01, 2005
aPaSioNaRSe...
A Lu no le llega la inspiracion, la mia no esta a flor de piel, pero tuvo su tarde de fotos en el cementerio de recoleta.
Cuantas personas mueren por dia, cuantas nacen... cuantas vemos ke mueren en vida, cuantas todavia viven aun muertos...
Un padre ke le escribe a su hija, un hijo ke llora a su madre, un amante ke no la puede olvidar...
La vida pasa y se ke no kiero morir en vida, tengo ganas de tener siempre ganas, de moverme x lo ke kiero, de encontrar la pasion en las cosas, las actividades, las personas... no kiero ke me lloren cuando muera pero no kiero ke me maten en el recuerdo.
21 años dicen no es nada... para mi es demasiado mas de lo ke alguna vez espere. Me siento... y pienso ke espero yo de los proximos 21 años ke deseo tener... nunca encuentro la manera adecuada en la ke seria feliz. Kiza encuentro algo ke supongo es lo mas parecido y lo mas cercano a lo ke me podria apasionar y ahi me sumerjo, intentando apasionarme una vez mas con algo... pero ahi estoy de nuevo, como siempre, como tantas otras veces desenamorandome de todo lo ke elegi.
Pero todo vuelve a lo mismo... la pasion, y no me refiero simplemente a una pasion hombre-mujer... me refiero a tantas otras tambien. Al poder amar/kerer a alguien no tan fugazmente... y tan debil ke casi sin haberlo empezado a construir ya lo derrumbe. Encontrar la pasion, enamorarme de una carrera, una profesion, una eleccion a futuro, no seguir probando ke es lo ke kiero... para nunca terminar nada... podria enumerar cuantas cosas kice ser... pero no puedo enumerar cuantas soy. Poder enamorarme de algo ke yo elija, como por ejemplo, aunke suene idiota, mi color de pelo, rubio, morocho, castaño, rojito, negro con reflejitos de varias tonalidades.... y sin embargo en ninguno me encontre lo suficiente como para sentime yo.
Tal vez muera siendo nadie... (aunke a Marujis le deje el conocimiento de ke no todos los porteños somos pedantes) kiza algun dia me enamore de la vida misma y pueda sacar a flote todo esto ke se acumula dia a dia... kiza algunos me lloren, otros se pongan alegres, pero simplemente no kiero morir en sus recuerdos.
Cuantas personas mueren por dia, cuantas nacen... cuantas vemos ke mueren en vida, cuantas todavia viven aun muertos...
Un padre ke le escribe a su hija, un hijo ke llora a su madre, un amante ke no la puede olvidar...
La vida pasa y se ke no kiero morir en vida, tengo ganas de tener siempre ganas, de moverme x lo ke kiero, de encontrar la pasion en las cosas, las actividades, las personas... no kiero ke me lloren cuando muera pero no kiero ke me maten en el recuerdo.
21 años dicen no es nada... para mi es demasiado mas de lo ke alguna vez espere. Me siento... y pienso ke espero yo de los proximos 21 años ke deseo tener... nunca encuentro la manera adecuada en la ke seria feliz. Kiza encuentro algo ke supongo es lo mas parecido y lo mas cercano a lo ke me podria apasionar y ahi me sumerjo, intentando apasionarme una vez mas con algo... pero ahi estoy de nuevo, como siempre, como tantas otras veces desenamorandome de todo lo ke elegi.
Pero todo vuelve a lo mismo... la pasion, y no me refiero simplemente a una pasion hombre-mujer... me refiero a tantas otras tambien. Al poder amar/kerer a alguien no tan fugazmente... y tan debil ke casi sin haberlo empezado a construir ya lo derrumbe. Encontrar la pasion, enamorarme de una carrera, una profesion, una eleccion a futuro, no seguir probando ke es lo ke kiero... para nunca terminar nada... podria enumerar cuantas cosas kice ser... pero no puedo enumerar cuantas soy. Poder enamorarme de algo ke yo elija, como por ejemplo, aunke suene idiota, mi color de pelo, rubio, morocho, castaño, rojito, negro con reflejitos de varias tonalidades.... y sin embargo en ninguno me encontre lo suficiente como para sentime yo.
Tal vez muera siendo nadie... (aunke a Marujis le deje el conocimiento de ke no todos los porteños somos pedantes) kiza algun dia me enamore de la vida misma y pueda sacar a flote todo esto ke se acumula dia a dia... kiza algunos me lloren, otros se pongan alegres, pero simplemente no kiero morir en sus recuerdos.